Hace años, la revista Gente o la Caras (no me acuerdo bien cuál), sacó en la tapa a la modelo Jimena Cyrulnik en bikini, sonrisa de oreja a oreja, culo apuntando al norte, pose de gato salvaje y un título super revelador que decía: “Soy anoréxica”. No creo que haga falta tener un master en semiótica de la Universidad de Tartu para sacar un par de conclusiones horrorosas sobre el mensaje que esa foto y ese encabezado dejaban picando a las adolescentes.
Desde principios de los 90, ya nos vienen “educando” acerca de cómo debe ser el cuerpo perfecto al que toda mina que se precie tiene que aspirar. Casualmente, yo tenía un par de amigas anoréxicas, pero que no se veían ni a palos como Jimenita. Estaban hechas bosta, eran piel y huesos, tenían ojeras y no sonreían en la puta vida. Es más, lloraban todo el tiempo porque un lompa talle 10 no les entraba. Por suerte, muchas crecieron para darse cuenta que ser mujer era mucho más que hacer dieta y apuntar el orto en una dirección.
Sin embargo, no soy tan pelotuda como para ignorar que a la mayoría de los hombres esa foto de Jimenita debe haberles encantado. Aunque después terminen enamorados/juntados/casados con una mina talle 40, que en invierno no se depila nunca y se levanta todas las mañanas como recién vuelta de zona de guerra.
Para todos ellos, que saben apreciar a la mujer irreal, con curvas perfectas, cabello perfecto, cara perfecta y todo perfecto, el canal TNT les tiene preparada la versión 2010 de Sport Illustrated Swimsuits, que paradójicamente, es un programa orientado a un público masculino, que promociona trajes de baño para un público femenino. Incongruencias comerciales si las hay. Pero ya sabemos, no todo en la vida tiene sentido.
Para ustedes chicos, mujeres en bikini, sin mucho diálogo, este domingo 9 de mayo a las 16 hs. Repite el sábado 15 de mayo a las 18:40 hs. Por TNT. Aprovechen, antes de que empiece el Mundial.
Cuando yo estaba en el 6to. grado del primario, un compañero nuevo ingresó al curso. Dios me perdone, pero no me puedo acordar de su nombre. Lo que sí recuerdo era el apodo que le pusieron mis compañeros: “Chichón del suelo”. Chichón era petiso, cabezón, no tenía muchas luces académicas y era diferente. Cuando uno crece aprende que en realidad, todos somos diferentes, y que esa es la gracia. Pero cuando estabas en la escuela siempre era mejor ser lo más parecido al resto. Ni muy alto, ni muy gordo, ni con anteojos, ni con rulos voluminosos, ni con aparatos fijos. Y yo tenía aparatos fijos. Así que formaba parte de los "distintos", aquellos que éramos objeto del chiste fácil.
Por eso, cuando “Chichón” llegó, sentí una automática empatía hacía él, porque hay que decirlo, se convirtió en el objetivo número uno de las burlas escolares. Pero un día “Chichón” se río de mí y, en un repentino ataque de infamia y traición, lo empujé, desparramándolo entre los bancos del curso. Todos alrededor festejaron y se rieron. Esa imagen me persigue desde que soy niña, porque, a pesar de la afrenta, jamás me había sentido tan avergonzada de aprovecharme de una persona en inferiores condiciones.
El mismo sentimiento, o algo parecido, me atacó cuando vi a Fabio “la Mole” Moli en el programa de Tinelli el otro día. No es la primera vez que la “Mole” se exhibe desfachatadamente en un canal de televisión. Ya lo hacía en las mañanas del 12 para leer incorrectamente los títulos de las revistas, rodeado de personas que lo exponían a una situación aberrante, se reían de ello y después se rasgaban las vestiduras porque nuestros chicos no alcanzaban la cantidad mínima de días de clases en el año. Como si la falta de acceso a la educación que castiga a varios sectores de nuestra población fuera algo gracioso.
Ahora la “Mole” baila por un sueño y se somete ante la carcajada fácil de los televidentes, que siempre encuentran en el lenguaje cordobés de pueblo, ese que habla la “Mole”, un sinónimo de chiste. Y no importa cuan superado pueda estar el boxeador, o cuantos huevos pueda chuparle que se rían de él, o cuanta guita le paguen para que se pare ahí a charlar con Ricardo Fort; la “Mole” termina siendo como “Chichón”, y Tinelli y su auditorio, como mis compañeros de 6to. grado: gente que se caga de risa de la gente, como si fueran pendejos del primario.
Y uno, por ósmosis, cómplice de la perversión.
Llegó, por fin, el día más esperado del año, por otras personas que no son yo. Vuelve Flequillo. No, no es Schiaretti. Es Marcelo Tinelli, que en estos últimos meses parece que se corta el pelo con el mismo coiffeur que nuestro gobernador. O yo estaré más enferma de lo que pensaba, no lo sé.
En definitiva, esta noche terminan las vacaciones de todos los otros canales de aire y cable que viven desde hace tiempo con las sobras que deja el Mega-Conductor-Televisivo. Y sí, Tinelli es definitivamente un empresario con todas las letras. El tipo le da laburo a miles de personas. No solo a los ladri que trabajan con él, sino también a los que hablan de él, a los que se ríen de él, y a los boludos que escribimos sobre él, ya bien sea para alabarlo o criticarlo.
Como será el efecto que tiene, que yo hace más de ocho años que no lo veo (no me voy a hacer la cheta diciendo que nunca lo vi), pero de alguna forma ese programa encuentra la manera de meterse en tu retina. Está en todos lados y en todos los horarios: en la tele, en el diario, en la radio, en la calle, en la gente. Te levantas a la mañana, te ponés los walkman (digo el Ipod), te subís al bondi, llegás al laburo y alguien viene y te cuenta que Fulanita bailó divino, Menganito se puteó con Menganita, Ricardo Fort se hizo otro tatuaje, y etc. etc. etc. No quiero llegar al extremo del retraimiento, pero el Unabomber capaz tenía algo de razón. Yo, mientras tanto, voy preparando la navaja para cortarme las venas.
Y esto no es nada. Esta semana también vuelven Mirtha y Susana. Como si el invierno ya no fuera largo, tedioso y oscuro. Dejate de joder…
PD. No vi anoche los Martín Fierro porque ni me enteré que los estaban pasando, pero llegó a mis oídos que “Valientes” ganó varios premios. Dejate de joder…
PD2. Che, la nota de abajo tuvo casi 100 visitas entre ayer y hoy. Es al pedo, voy a hablar de sexo más seguido. Dejate de joder…
Yo tengo tele en mi habitación. Como decía Joey de "Friends", la tele es el lugar hacia donde apuntan todos los muebles. En mi caso, la cama fue acomodada de manera correcta para que quedara justo al frente de la caja boba, creando una simbiosis perfecta de placeres: imagen y sueño. En fin. Hace un tiempo me ocurrió algo muy gracioso. Estaba acostada viendo por The Film Zone una película que ya ni me acuerdo como se llamaba, y me quedé dormida con el aparato prendido. Al rato, habrán sido como las 2 de la mañana, me despiertan unos sonidos profusos y candentes. Cuando logro reaccionar, resulta que mi película había terminado dando paso a otra de contenidos triple X, en la cual una pareja se estaba echando un espectacular polvo y profiriendo gemidos varios en inglés, que estaban subtitulados, pero que no agregaban nada al argumento.
Ahí fue cuando descubrí (escandalizada obviamente) que The Film Zone tenía reservado un horario para los cachondos/as a los que no les daba el cuero o la cara para alquilar una porno en el video del barrio. Igual, era muy tarde para mí, así que decidí apagar y seguir durmiendo. Tiempo después, los pacatos del canal cambiaron la programación y eliminaron las Triple X de esa señal.
Pero a no desesperar. Ayer descubrí, desvelada y haciendo zapping muy tarde, que los "osados" de MGM también tienen reservado todos los fines de semana unas horitas de puro sexo gratis. Son películas con argumentos más bien conocidos: la dueña de casa se coge al jardinero, el empresario a la secretaria, el fotógrafo a la stripper; sin forplay, sin filo, sin vueltas. El hilo conductor: inexistente. "Vamos al grano", dijo el dermatólogo.
Así que si andas corto de guita, no podés dormir y/o ya estás cansado de buscar pornografía en Internet, agendá MGM para los fines de semana (viernes y sábado), tipo 2 de la mañana.
De nada.
PD. Si van a escribir boludeces en la sección comentarios, ni se molesten.

Eduardito Norton es un tipo del que no se sabe mucho acerca de su vida personal. El flaco, que ya tiene 40 pirulos, apareció de repente en escena en 1996 con un rol secundario en la película “Primal Fear” (uno de los tantos fiascos de Richard Gere) y ahí nomás fue nominado al Oscar. No lo conocía ni su vieja. Obviamente no ganó, pero dos años más tarde volvió a aparecer en la fabulosa “American History X”, ya como personaje principal, y volvió a ser nominado a la estatuilla. Tampoco ganó, pero el flaco ya se había asegurado un lugar entre mis actores preferidos. En esta última película, Eduardito, fanático Nazi vestido solo con unos boxers, se carga a un negro que intentaba chorearle el estereo del auto, rompiéndole literalmente la cabeza contra el cordón de la vereda. Al hombre no se le movió un pelo (aunque esta acotación es al pedo porque estaba rapado), sin embargo, logró recrear una de las escenas más asquerosas que recuerdo haber visto en la historia del cine (aclaro: del cine que veo yo).
Después vinieron “El club de la pelea”, “Frida”, “El Ilusionista”, y otras varias, que nunca lo lucieron tanto como en esas dos primeras, pero el tipo actúa bien y se lo puede ver en varias producciones que están pasando por estos días en el cable.
En especial, esta noches I-SAT estrena “The Painted Veil” (Al otro lado del mundo), en donde Eduardito hace de médico gorreado que se va a combatir el cólera a China. No es “El amor en los tiempos del cólera”, pero pasa, a mí me gustó.
Otra que ya vi dos veces y todavía sigo sin entender es la última Hulk, en donde Eduardito hace de Bruce Wayne, digo Banner, en esta cinta que no sé si es una secuela, una precuela, una estafa, o un delirio de los que hicieron que ese científico pintado de verde que todos recordamos, pasara de ser un tipo de carne y hueso a un monstruo computarizado de cinco metros de altura al que no se le caen los pantalones. Sí sí. El hombre se duplica de tamaño pero conserva los jeans que le quedan como recién comprados. Vamoooosss, yo he engordado un par de kilos y no me podía ni subir el cierre del lompa… Volvé Lou Ferrigno, te perdonamos.
También se puede ver “Dragón Rojo”, la precuela de “El silencio de los inocentes”; “Divinas Tentaciones” una comedia dirigida por él mismo en donde hace de sacerdote; y “La cuenta final”, un interesante pero largo thriller con Robert De Niro y Marlon Brando, en su última aparición cinematográfica.
En fin, a disfrutar a Eduardito en el mes de mayo.
- “Al otro lado del mundo”, por I.Sat, el domingo 2 de mayo, a las 22:00 hs.
- “Dragón rojo”, por Universal Channel, el sábado 8 de mayo, a las 22:00 hs.
- “Divinas tentaciones”, por TNT, el sábado 8 de mayo, a las 2:25 hs.
- “La cuenta final”, por Cinecanal, el martes 11 de mayo, a las 17:45 hs.
- “Hulk, el hombre increíble”, por Cinecanal, el miércoles 26 de mayo, a las 22:00 hs.